Vida y Obra de San Francisco

Se cuenta la historia de los días en que los frailes comenzaron a tener casas permanentes. Un mendigo vino cuando el hermano Juniper estaba en la puerta y pidió un poco de dinero. El hermano Enebro dijo: “No hay dinero en la casa. Pero espera un momento. La semana pasada alguien nos regaló un mantel de altar con cascabeles de plata.

Recuerda la oración a María Lionza https://oracionespoderosasmilagrosas.com/oracion-a/oracion-a-maria-lionza/

Vida y Obra de San Francisco

No los necesitamos. Se los cortaré por ti. Serán tan buenos como el dinero”. Y lo hizo. Cuando el sacristán se enteró de lo sucedido, se quejó al prior, quien le dijo: “Tenemos suerte de que no haya regalado la tela. Pero envíamelo y lo regañaré”. Vino el hermano Enebro, y el prior le regañó hasta que se quedó ronco.

El hermano Enebro se dio cuenta de que el prior estaba ronco, y fue a la cocina y le cocinó un poco de salsa de menta. Se lo llevó al prior, que se había ido a la cama. Él dijo: “Padre Prior, levántate y come esta salsa de menta. Será bueno para tu garganta”. El prior dijo: “No quiero salsa de menta. Vete y déjame dormir.” El hermano Enebro dijo: “Es buena salsa, y será buena para tu garganta”. El prior dijo: “Vete, no lo quiero”. El hermano Enebro dijo: “Bueno, si no te lo comes tú, ¿qué tal si sostienes la vela mientras yo me lo como? Esto fue demasiado para el prior. Se levantó y ambos comieron.

Vida y Obra de San Francisco en PDF

De la primera carta conocida de Francisco a todos los cristianos: “Oh, cuán felices y bienaventurados son los que aman al Señor y hacen lo que el Señor mismo dijo en el Evangelio: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y toda tu alma, y a tu prójimo como a ti mismo. Por eso, amemos a Dios y adorémoslo con corazón y mente puros. Este es su deseo particular cuando dice: Los verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad.

Porque todos los que lo adoran deben hacerlo en el espíritu de la verdad. Dirijamos también a él nuestras alabanzas y oraciones, diciendo: “Padre nuestro, que estás en el cielo”, ya que debemos rezar siempre y no aflojar nunca.

Vida y Obra de San Francisco para jóvenes

Además, produzcamos frutos dignos de penitencia. Amemos también a nuestros vecinos como a nosotros mismos. Tengamos caridad y humildad. Demos limosna porque estos limpian nuestras almas de las manchas del pecado. Los hombres pierden todas las cosas materiales que dejan en este mundo, pero llevan consigo la recompensa de su caridad y la limosna que dan. Porque ellos recibirán del Señor la recompensa y la recompensa que merecen.

No debemos ser sabios y prudentes según la carne. Más bien debemos ser pecadores, humildes y puros. Nunca debemos desear estar por encima de los demás. En vez de eso, debemos ser siervos que son sumisos y muy humanos por el amor de Dios. El Espíritu del Señor descansará sobre todos los que viven de esta manera y perseverará en ella hasta el fin. Él morará permanentemente en ellos. Serán los hijos del Padre que hacen su trabajo. Son los esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo”.

Muchos lectores están entusiasmados con San Francisco de Asís, una biografía de Francisco de G.K. Chesterton. Un lector de estos ensayos también ha recomendado San Francisco de Asís, una biografía de Omer Englebert.